La Doctora Sánchez Ramos, galardonada en Ginebra, estará en CIEDRET (Congreso Internacional de Enfermedades Distróficas de la
Retina) los días 21 y 22 de mayo en Madrid, donde ofrecerá dos ponencias sobre filtros protectores. Pulse aquí para ver el vídeo del mejor invento del año
La investigadora española Celia Sánchez Ramos obtuvo hoy el Gran Premio del Jurado del trigésimo octavo Salón Internacional de las Invenciones Técnicas y Nuevos Productos de Ginebra por un sistema de Identificación de Personas basado en la Biometría Ocular.
La invención permite comparar en un segundo la topografía interna de la córnea con la que está registrada en un banco de datos, sin causar efectos secundarios.
Según el jurado, compuesto por 85 personas, el aparato es infalible porque permite la observación interna de la córnea, algo que no logran los sistemas actuales.
Profesora e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, Sánchez Ramos fotografía dos veces, desde ángulos diferentes, la córnea de la persona a identificar y la compara en mil puntos distintos con la registrada anteriormente.
Esta distinción viene a sumarse a una larga lista de reconocimientos que la doctora Celia Sánchez Ramos ha obtenido en el último año, como el galardón a la mejor inventora del año 2009 otorgado por Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) integrada en la Organización de la ONU ( Organización de Naciones Unidas), además el premio a la mejor invención en el área sanitaria también en Ginebra y la Oficina Española de Patentes y Marcas le ha concedido la distinción a la mejor patente española gracias a un invento consistente en añadir una protección a las lentes de contacto para eliminar los efectos negativos de la exposición a la luz natural o artificial, previniendo así la degeneración de la retina.
Se cumple ahora un año desde que Esperanza Aguirre en nombre del gobierno regional de Madrid, condecoró a la doctora Celia Sánchez Ramos con la Encomienda de Número de la Orden del Dos de Mayo, que distingue a aquellas personas y entidades que contribuyen al progreso. En aquella ocasión nos avanzó algo sobre la protección a las lentes de contacto que le supuso este galardón.
¿Cuál es su campo de estudio?Pertenezco al grupo de Neuro-Computación y Neuro-Robótica de la Universidad Complutense de Madrid, que se dedica al estudio del Procesamiento de la Señal Neuronal. Yo en concreto realizo estudios sobre Procesamiento de la Señal Visual.
¿Nos puede explicar a grandes rasgos cómo funciona su invento de incluir una protección sobre las lentes de contacto y quiénes pueden beneficiarse de ello?
La idea es sustituir el filtro azul que habitualmente llevan las lentillas por otro filtro amarillo pálido que absorbe las longitudes de onda corta. La luz visible natural y artificial está compuesta por las bandas de colores del arco iris. Las de color violeta dañan la retina por ser muy energéticas al estar muy próximas al
ultravioleta. El tratamiento de la lente es capaz de absorber y de actuar de barrera frente a la luz dañina, dando lugar a un menor riesgo y proporcionando una medida paliativa y preventiva que cada vez es más necesaria debido al aumento de esperanza de vida de las personas. Además, el coste de sustituir un filtro por otro no supone un incremento de precio significativo para el usuario.
Los beneficiarios de esta innovación son todos los seres humanos en general. En concreto, aquellos que utilizan lentes de contacto, que son en torno a 125 millones de personas en todo el mundo. También las personas que tengan propensión a la degeneración retiniana y en particular los que presentan
degeneración macular asociada a la edad (
DMAE) cuyo porcentaje aumenta a partir de los 70 años. Estas personas podrán protegerse mediante lentes con filtro que pueden llevar o no graduación.
¿En qué punto se encuentra ahora mismo la comercialización de esta innovación y en qué países?
La primera patente concedida es preventiva, para aquellas personas que no tienen
baja visión, para que no lleguen a desarrollarla. Luego está la patente terapéutica o paliativa para las personas que padecen alguna disfunción retiniana. Esperamos que esta innovación se comercialice en los próximos meses a través de algunas compañías multinacionales y que esté muy pronto a disposición de los usuarios. Ambas patentes de la Universidad Complutense están protegidas en España, Estados Unidos y en 169 países más.
¿Es la investigación una labor hoy en día gratificante? ¿Considera que recibe el suficiente apoyo por parte de la Administración Pública?
La investigación clínica y experimental es muy gratificante. Tras 5 años de investigación animal, produce mucha satisfacción comprobar que los resultados funcionan también en humanos y que son cada vez mejores. Desde el punto de vista económico, las ayudas nunca son suficientes. Es necesaria una articulación que implique a la empresa privada junto con las Instituciones y Universidades incentivadas por la Administración Pública. Creemos que la Administración Publica debe apoyar la investigación en sus inicios y cuando el proyecto ha mostrado su viabilidad, que ponga los medios para que las empresas inviertan. La Comunidad de Madrid ya lo está haciendo. Yo abogo por una investigación combinada: básica, experimental con animales y clínica que dé lugar a productos concretos que reviertan a la sociedad, que es la que en definitiva los ha costeado. Los beneficios humanos, sociales y económicos que obtiene la sociedad superan con creces a los costes del proyecto.
¿Existen buenos profesionales de la Óptica en nuestro país?
Por supuesto. Yo quiero trasladar a la sociedad que tenemos excelentes profesionales y que las gafas deben comprarse siempre en una óptica y no en la calle. Nadie en su sano juicio compraría un medicamento en el top manta, sólo en establecimientos sanitarios atendidos por farmacéuticos y reconocidos por la Administración. Por el mismo motivo, las gafas sólo pueden ser prescritas por un óptico-optometrista. Las Farmacias y las Ópticas son establecimientos que dispensan productos de máxima calidad y con todas las garantías.
Cómo profesora de la Universidad Complutense de Madrid, ¿cómo cree que ha evolucionado la formación universitaria? ¿Qué aconsejaría a sus alumnos?
Tras 23 años como profesora de Óptica Fisiológica y Percepción Visual, creo que la formación en baja visión es muy importante. Actualmente es fabulosa y pionera en mundo porque diariamente se realizan estudios que permiten avanzar. La formación continua en Óptica y
Optometría es fundamental y desde la Universidad Complutense ponemos mucho empeño en ella.
Sería deseable que los alumnos accedieran a la Universidad con una mejor formación en matemáticas y física, materias que tienen importancia como soporte básico. Por otra parte, sólo un 3% de los universitarios se doctora, algo que hay que subsanar. El doctorado no sirve únicamente para dar clases en la Universidad sino que es aplicable a cualquier aspecto de la vida y puede ser definitivo para una trayectoria profesional completa. Yo animo a los alumnos para que inviertan dos o tres años más en doctorarse para enfrentarse a su vida profesional y personal sin miedos. Punset, el gran divulgador científico define la felicidad como la ausencia de miedo. Por tanto, creo que una formación completa y continua permite vivir y trabajar sin miedos y contribuye a ser más feliz.
| < Prev | Próximo > |
|---|





Suscribase a actualizaciones RSS