He visto recientemente alguna película de la última o penúltima temporada de la serie del insigne Doctor House, interpretado magistralmente por el actor creo que de origen ingles Laudry, y que me ha puesto los pelos como escarpias. Observo que los guionistas seguro atendiendo requerimientos de un público al que previamente han encuestado o analizado presentan a un House mas borde y faltón si cabe, mas prepotente, soberbio y egocéntrico y en definitiva mas encantadoramente impresentable.
Me pregunto el porque del tremendo éxito de esta serie que nos muestra un individuo grosero e insensible aunque genial en sus diagnósticos médicos.
House sana el cuerpo aunque te desprecia y humilla. El dolor físico o espiritual del enfermo le importa una higa, lo importante es la enfermedad en si, no el enfermo, el reto de vencer la degradación de la naturaleza física humana.
Seguro que son muchos los que piensan en lo bueno que es tener un House cerca cuando nos amenaza la enfermedad ¿pero a que coste? Falta de respeto, insensibilidad, humillación y degradación.
No gracias, todos antes o después tenemos que morir y eso no lo impide ningún House que tan solo lo puede retrasar un poco, pero al coste de la indignidad, el dolor y la vejación.
No, menos genialidad y mas compasión humana.
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