Ensayos Clínicos

Deficiencia auditiva en modelos de ratas con degeneración retiniana

 

Fuente: Web Pubmed.gov

Autores: Sotoca JV(1), Alvarado JC(2), Fuentes-Santamaría V(2), Martinez-Galan JR(2), Caminos E(2).

La rata de línea transgénica P23H (P23H-1) expresa una variantes de rodopsina con una mutación que conduce a pérdida de la función visual. Esta tipo de rata es un modelo experimental empleado normalmente para estudiar degeneración fotorreceptora. Aunque la proteína mutada no interferiría con otras funciones sensoriales, la observación de la pérdida grave de reflejos auditivos en respuesta a sonidos naturales nos llevó al estudio de grabaciones de respuesta auditiva cerebral (ABR).

Los animales fueron separados en diferentes niveles de audición según la respuesta a los estímulos naturales (palmas y sonidos de besos). De todos los animales analizados el 25,9% presentaron pérdida auditiva antes de la edad de 50 días (P50) y el 45% estaban totalmente sordos para el P200. Las grabaciones de ABR mostraron que todas las ratas tenían un umbral auditivo mayor que otros tipos de rata. La integridad de la vía auditiva periférica se analizó en relación a la histología y la inmunocitoquímica.

La degeneración macular asociada a la edad y la deficiencia cognitiva muestran similitudes en las variaciones que sufren los lípidos neutros en las células mononucleares de sangre periféricas

Fuentes: Departamento de Ciencias Quirúrgicas. Clínica de Oftalmología. Universidad de Cagliari (Italia).

Departamento de medicina Interna. Universidad de Cagliari (Italia).

Si se toman como punto de partida los estudios previos que muestran que los pacientes con un déficit cognitivo presentan una acumulación de lípidos neutros (NLs) en el citoplasma de las células mononucleares de sangre periféricas (PBMCs) y si se considera que hay pruebas epidemiológicas que relacionan la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) con el déficit cognitivo, el primer propósito de este estudio fue comprobar si los lípidos neutros también se acumulan en las PBMCs de los sujetos con DMAE.

Las mutaciones en el gen de ANO10 provocan ataxia y una deficiencia de la coenzima Q10

Fuente: Departamento de Neurología. Columbia University Medical Center, Nueva York (EEUU).

Las ataxias heredadas son trastornos heterogéneos, causadas por más de 40 genes diferentes, que afectan tanto a niños como a adultos, lo que provoca que su diagnóstico genético-molecular suponga un reto.

A pesar de que algunos estudios recientes sobre secuenciación de nueva generación han mejorado significativamente la detección de mutaciones existen pocos tratamientos para los pacientes de ataxia heredada. Un estudio genético de exoma completo en dos pacientes adultos con indicios de ataxia cerebral y con una deficiencia de la coenzima Q10 (CoQ10) en los músculos reveló mutaciones en el gen ANO10. Este gen codifica la anoctamina 10, un miembro de la familia de los canales putativos de cloruro activados por calcio, y es el gen causante de la ataxia espinocerebelosa autosómica recesiva 10 (SCAR10).

El papel de la membrana de bruch

 
Janosch P. Heller and Keith R. Martin
Translational Vision Science & Technology 2014 3:4, 4
 

INTRODUCCION

La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) es la principal causa de ceguera entre los adultos mayores en países desarrollados.  La enfermedad es multifactorial y afecta la región macular del ojo, la cual es la responsable de la visión central.  A medida que la enfermedad se desarrolla frecuentemente ocurren cambios en  la membrana de Bruch y los coriocapilares, los cuales están relacionados con la degeneración del epitelio pigmentario retinal (EPR).  Con el progreso de la enfermedad también puede ocurrir  daño estructural irreversible en otras capas de la retina. Alrededor del mundo 30 a 50 millones de personas y hasta un tercio de los individuos mayores de 75 años presentan alguna forma de DMAE. La incidencia de DMAE se está incrementando en países europeos, Estados Unidos y Japón.  Adicionalmente, a medida que aumenta la expectativa de vida, es probable que también aumente el número de pacientes que sufren de enfermedades relacionadas con el envejecimiento como el Alzheimer y la DMAE.  La DMAE se puede clasificar en las formas seca y húmeda.  La forma seca frecuentemente se desarrolla como una pérdida gradual de la visión central acompañada por atrofia de las células del EPR.  En la forma húmeda, nuevos vasos sanguíneos de la coroides (neovascularización coroidal) pueden sangrar llevando a edema macular y hemorragias.  Aunque la forma húmeda de la enfermedad solo es responsable del 10% del total de los casos de DMAE, los tratamientos más disponibles son los que tiene como blanco esta forma de la enfermedad.  En la actualidad el tratamiento más ampliamente usado para la DMAE húmeda consiste en la administración de anticuerpos contra el factor de crecimiento endotelial vascular para prevenir la formación de nuevos vasos sanguíneos y para que los que ya estén establecidos se desvanezcan.  Otros tratamientos disponibles incluyen la retirada quirúrgica de las membranas neovasculares del coroides, terapia fotodinámica y radioterapia.

Inhibidores del factor de crecimiento del endotelio vascular en la degeneración macular asociada a la edad neovascular.

 

Fuente: Instituto Ocular Wilmer, Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Maryland, EE. UU. 

ANTECEDENTES: La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la causa más frecuente de pérdida severa e incorregible de la visión en personas de 55 años o más en el mundo desarrollado. La neovascularización coroidea (NVC) secundaria a la DMAE neovascular es la causa de la mayor parte de la pérdida severa de la visión asociada a la DMAE. Los agentes inhibidores del factor de crecimiento del endotelio vascular (anti-VEGF), inyectados de modo intravítreo, tienen como objetivo bloquear el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos en el ojo para evitar la pérdida de visión y, en algunos casos, mejorar la visión.

OBJETIVOS: Investigar: (1) los efectos oculares y sistémicos, así como la calidad de vida asociada, de los agentes anti-VEGF (pegaptanib, ranibizumab y bevacizumab) inyectados de modo intravítreo para el tratamiento de la DMAE neovascular en comparación con el tratamiento sin anti-VEGF; y (2) los efectos relativos de un agente anti-VEGF en comparación con otro cuando se administran en posologías y pautas comparables.