El comportamiento clínico de cada persona es diferente. Existe una enorme variabilidad dependiendo de cada patología, incluso en los afectados de una misma familia. Tu oftalmólogo te orientará sobre la evolución de tu enfermedad.

 

Si te han dicho que tienes una distrofia retiniana, seguramente que sufras una de las dos lesiones más frecuentes:

-       Afectada la mácula, salvando la retina periférica (Ejemplos: degeneración de conos o enfermedad de Stargardt). En este caso, puedes moverte sin dificultad, gracias a que conservas la visión periférica, pero tienes grandes  dificultades para leer

-       Daño en la retina periférica sin afectar a la mácula. (Ejemplos: retinosis pigmentaria o síndrome de Usher) Si este es tu caso conservas la visión central, pero necesitas ayuda para desplazarte debido a tu limitación de campo periférico.