Fuente: web consalud.es

La Paz desarrollará una técnica, nunca utilizada en la sanidad pública, que posibilitará a los pacientes con Retinosis pigmentaria recuperar parcialmente la visión. 

Devolver la visión a personas ciegas, gracias a las nuevas tecnologías, ya ha dejado de ser una quimera. Es también el empeño del Instituto de Investigación Hospital Universitario La Paz (IdiPAZ) con el nuevo proyecto de investigación que pretende poner en marcha en breve: una técnica que permite a pacientes totalmente ciegos recuperar parcialmente la vista mediante el implante de una prótesis biónica. “Buscamos poder desarrollar este implante artificial de retina. Es un proyecto muy bonito, lógicamente, pero el problema es que su coste es muy elevado”, explica a Salud Digital, Félix Armadá, jefe del Servicio de Oftalmología del centro madrileño. 

Cada prótesis cuesta aproximadamente entre 100.000 y 120.000 euros por paciente, apunta. “Para poner en marcha el proyecto e ir hacia adelante nos gustaría probarlo con tres o cuatro personas. Por tanto, harían falta unos 400.000 euros de entrada”. Fondos que el grupo de especialistas va a intentar obtener “captando dinero a través de la colaboración y las donaciones de distintas entidades empresariales”. 

Arrancar la investigación supondría que el avance alcanzara a la sanidad pública, comenzando a trabajar en las prótesis mediante un ensayo clínico con pacientes. “Poder validad la eficacia, su capacidad, e intentar ofrecérsela a los pacientes es al final de lo que se trata”, apunta Armadá

A pesar de que la técnica aún no se haya empleado en el sistema público, “no es una entelequia”, insiste el especialista, puesto que ya hay varias empresas que trabajan en ella. “Hay centros europeos en Francia, Alemania e Inglaterra que vienen desarrollando desde hace un par de años a través de sus gobiernos un número de prótesis anualmente para ir testando cómo van funcionando”. Además, en España también se han probado en algún centro privado, insiste el doctor.

 

PACIENTES CON RETINOSIS PIGMENTARIA 

Si saliera adelante, se emplearían en primer marco de acción en casos de distrofia de retina, conjunto de enfermedades que causan alteración en la parte externa de la misma. Más concretamente en la retinosis pigmentaria..

De momento es una patología que no tiene ningún tipo de solución, por lo tanto, si la técnica llegara a implantarse, supondría un enorme avance para los pacientes. Además, su eficacia está comprobada y casi garantizada, según Félix Armadá. “En principio es algo muy novedoso, y por eso se ha cerrado mucho el tipo y la patología del paciente. De tal manera que se empezaría por personas con retinosis pigmentaria que tengan bien la vía óptica, es decir, cuyo sistema óptico esté íntegro”. 

No obstante, en un futuro es bastante viable que pueda beneficiar a otros casos de ceguera, como personas que han perdido la visión central afectados por enfermedades más comunes, como la degeneración macular asociada a la edad. El estudio clínico permitiría testarlo y validarlo, resalta el oftalmólogo. “Este es el inicio, el esbozo inicial”.

La retina biónica está equipada con una cámara bioinspirada que imita el funcionamiento de la retina humana. También incluye un implante epi-retinal IRIS II con 150 electrodos, aprobado en Europa en 2016 para su uso con el marcado CE tras un estudio multicéntrico. Diseñado para ser intercambiable, ofrece al paciente también la posibilidad de uso de tecnologías futuras. El implante funciona convirtiendo la luz recibida en una señal eléctrica capaz de estimular las neuronas de la retina. Este dispositivo fue implantado por primera vez a un paciente en el Hospital de Moorsfield en Londres, en noviembre de 2016. 

“Al paciente se le coloca dentro del ojo un sensor que va delante de la retina para que transmita la información que capta una cámara que va en unas gafas que lleva el paciente. Esa cámara transmite una señal al sensor que está puesto dentro del ojo y ese sensor transmite la señal a la zona de la retina sana que queda. A través del nervio óptico, lo transmite al cerebro y se procesa, y el paciente empieza a ver”, desarrolla el especialista. 

 

MUTACIÓN GENÉTICA

Para que el ojo tenga una visión adecuada, la retina usa millones de fotorreceptores (células sensibles a la luz) para convertir en una imagen procesable por parte del cerebro. Si se produce una mutación en cualquiera de los 240 genes de la retina se produce una degeneración causante de la retinosis pigmentaria. Las células fotorreceptoras mueren, dejando intactas las neuronas alrededor de la retina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hay alrededor de 285 millones de personas con deterioro visual de los que 40 millones son totalmente ciegos. 

El Hospital La Paz realiza cada año más de medio millar de intervenciones quirúrgicas por problemas de retina, y alrededor de 7.000 tratamientos para tratar y corregir patologías de la mácula. Este centro madrileño está especializado en la atención de patologías oftalmológicas complejas y anualmente atiende a 2.000 pacientes con patología grave de retina. Las prótesis no están incluidas en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Por ello, se están organizando actos informativos con el fin de establecer alianzas y colaboración con varias entidades empresariales. En este sentido, concluye Armadá, encontrar financiación sería “el principio de un tren que está empezando a partir, y que nos gustaría poder ofrecer en la sanidad pública”.