NOTICIAS Y NOVEDADES

Fuente: Vozpopuli

Comprender cómo se forman y organizan las células receptoras del color en la retina humana no es nada sencillo. Básicamente porque no se puede utilizar a personas ni embriones para mirar en directo lo que está sucediendo dentro de sus ojos. Ahora, un equipo de investigación liderado por Kiara Eldred ha atajado el problema generando los primerosorganoides con células madre del tejido retinal. En otras palabras, creando ojos en miniatura en placas de Petri que han crecido y evolucionado durante 9 meses, el tiempo que tarda en madurar el ojo dentro del útero materno.

En un trabajo publicado este jueves en la revista Science, el equipo de Eldred detalla los hallazgos realizados gracias a estos mini-ojos creados en laboratorio. Los autores se centraron en estudiar el desarrollo de los tres tipos de conos que contiene nuestra retina, con sensibilidad para responder a la luz con diferentes longitudes de onda. Como convención, a las más largas las identificamos con el color “rojo”, a las medias con el “verde” y a las más cortas con el “azul”. Las mutaciones que afectan a la expresión o a la función de estas proteínas que responden a la luz son la causa conocida de determinadas cegueras al color y otros problemas de la visión, de modo que conocer cómo se organizan en las primeras etapas es esencial.

Al seguir el proceso de maduración de estas células y realizar distintas pruebas, los investigadores han descubierto que las células sensibles al azul se desarrollan primero, seguidas de las sensibles al rojo y más tarde las sensibles al verde. Además han comprobado que la hormona tiroidea es la que regula qué tipo de células se desarrollan y en qué momento, algo que se desconocía hasta ahora. Variando las cantidades de esta hormona, de hecho, los científicos pudieron crear organoides con un solo tipo de conos, es decir, ojos de laboratorio ciegos al azul, al rojo o al verde en función de la cantidad de hormonas administradas y el momento de su administración.