Fuente: Gndiario

La retinosis pigmentaria es una enfermedad poco frecuente y hereditaria. Actualmente no tiene cura y provoca una pérdida de la agudeza visual hasta causar la ceguera.

Investigadores de la Fundación Progreso y Salud que desarrollan su trabajo en Cabimer, el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa en Sevilla, y del Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra (CSIC) de Granada, han identificado una serie de moléculas que podrían actuar sobre una nueva diana terapéutica frente a la retinosis pigmentaria.

Evaluación del tratamiento con polifenoles naturales

Para evaluar la eficacia y seguridad de este posible tratamiento, el grupo de investigación liderado por Francisco Díaz Corrales, llevará a cabo una serie de experimentos durante el próximo año, con el fin de identificar de entre un conjunto de nuevos compuestos derivados de polifenoles naturales, cuál es el mejor candidato como posible tratamiento para paliar la retinosis pigmentaria.

Para desarrollar el estudio, la Fundación Progreso y Salud ha firmado un acuerdo de colaboración con la empresa biotecnológica andaluza Limno Pharma. Esta empresa surgió en el seno del sistema sanitario andaluz y el CSIC, y especializada en desarrollar nuevas terapias para distintas enfermedades de la retina, como es el caso de la retinosis pigmentaria o la degeneración macular asociada a la edad.

La clave: el estudio de la muerte de los fotorreceptores

Díaz Corrales y su equipo llevan varios años estudiando esta patología poco frecuente y hereditaria que conduce a la muerte de los fotorreceptores (neuronas de la retina sensibles a la luz), causando la pérdida progresiva de la agudeza visual hasta acabar en ceguera.

Debido a la cantidad y heterogeneidad de mutaciones implicadas en el desarrollo de esta patología, el investigador principal, el doctor Díaz Corrales explica que “resulta complicado encontrar una diana terapéutica común que pueda ralentizar la pérdida de visión en pacientes con esta enfermedad poco frecuente”.

Análisis de mutaciones

En esta línea, desde 2015 colaboran con el grupo de investigación de ‘Química biológica, reconocimiento molecular y diseño de fármacos’ liderado por el doctor Juan Carlos Morales en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra (CSIC) de Granada. Los trabajos que han desarrollado les han permitido diseñar y preparar moléculas con efecto retinoprotector para diferentes tipos de mutaciones que convergen con la retinosis, pudiendo ser una alternativa terapéutica para la mayoría de pacientes con esta enfermedad.

Los estudios que han venido desarrollando estos centros de investigación en Andalucía, han demostrado la eficacia de la vía tópica como forma de administración del compuesto, lo cual supondrá “una importante innovación y mejora respecto a los tratamientos actuales que, en general, requieren ser administrados a través de una inyección intraocular”. Afirma el doctor Morales que, en el caso de mantenerse el desarrollo de la investigación de forma positiva, con seguridad y eficacia, “el tratamiento podría ser aplicado sencillamente como un colirio”.

Impacto de una enfermedad que provoca la ceguera

Aunque se nace con la enfermedad, ésta es raro que se manifieste antes de la adolescencia. La persona afectada no es consciente de su enfermedad hasta que ésta se encuentra en fases avanzadas.

Los síntomas más frecuentes en las retinosis pigmentarias son:

  • Ceguera nocturna como deficiente adaptación a la oscuridad o lugares poco iluminados
  • Campo de visión limitado como pérdida de visión periférica. Para poder ver los objetos circundantes hay que girar la cabeza. Es la llamada visión “en túnel”
  • Deslumbramiento como molestias ante excesiva luminosidad, haciéndose necesarias gafas de sol especiales

Se calcula que la retinosis pigmentaria afecta a 1,5 millones de personas en el mundo y en España a unas 15.000, siendo la principal causa de ceguera hereditaria en adultos.