Fuente: Fundación IMO

Modificar el ADN de células con mutaciones causantes de patologías oculares hereditarias está más cerca de ser una realidad gracias a investigaciones como la de Fundación IMO, que ha iniciado las primeras pruebas con CRISPR para la retinosis pigmentaria.

Según la Dra. Esther Pomares, coordinadora del Departamento de Genética de IMO, “la técnica de edición del genoma CRISPR está revolucionando muchas áreas de la ingeniería genética (como el tratamiento del cáncer o  trastornos autoinmunes, metabólicos, neurodegenerativos…). Nuestro propósito es aplicarla ahora en el campo de la oftalmología para revertir la pérdida de visión causada por distrofias de la retina, actualmente sin cura, como la retinosis pigmentaria”.

CRISPR para retinosis pigmentaria

Con el fin de corregir las mutaciones causantes de esta enfermedad, CRISPR repara el ADN insertando en la célula alterada –mediante ingeniería genética– una guía de ADN o molde sano y generado artificialmente, para que la propia célula del paciente lo copie y sustituya la información. Según explican desde el equipo de investigación de Fundación IMO, se han aplicado unas “tijeras moleculares” que cortan la secuencia del gen alterado con gran precisión para, posteriormente, poder repararlo generando una copia de gen sano. “En el Área de Cultivos Celulares y Experimentación en Nuevas Terapias de IMO hemos empezado a probar con éxito la realización de estos cortes en células madre derivadas de pacientes con retinosis pigmentaria”, destaca la Dra. Judit Domingo, investigadora de Fundación IMO.

Obtención de células madre

Para hacer posible estos ensayos con CRISPR, el proyecto de Fundación IMO –financiado por Fundación Bancaria “la Caixa”– ha requerido lograr antes un importante hito: disponer de las células madre derivadas de pacientes afectos de retinosis pigmentaria. Estas células madre pluripotentes inducidas o iPS se han obtenido a partir de una muestra de células de la piel, que han sido “desprogramadas” en el laboratorio de IMO mediante complejos protocolos importados de Estados Unidos (Universidad de Columbia, Nueva York).

De este modo, se han conseguido las líneas de células madre iPS de tres pacientes con retinosis pigmentaria, con distintos genes alterados responsables de la enfermedad (de entre los más de 100 que hay asociados a esta distrofia de la retina). “Cada mutación repercute de diferente manera en la célula y, a la hora de corregir la secuencia del gen defectuoso por uno sano –utilizando tecnologías como CRISPR–, se necesita una terapia génica personalizada”, aclara la Dra. Pomares. 

En la revista Stem Cell Research

Conocer mejor los efectos de estas mutaciones e iniciar la experimentación con nuevas terapias es el objetivo principal del proyecto, que también incluye a pacientes con otras distrofias de la retina, además de la retinosis pigmentaria (como la enfermedad de Stargardt, la enfermedad de Best y la acromatopsia). Para todos ellos ya se han obtenido las células madre, avances publicados en la revista Stem Cell Research y que culminarán, en la última etapa de la investigación, con la consecución de células retinianas. “Diferenciando las células madre iPS podremos reproducir in vitro un modelo de la retina, algo que no es posible obtener directamente de los pacientes ya que este tejido no se regenera”, concluyen las genetistas.